domingo, septiembre 03, 2006

Usted está aquí

Me preguntaba hace un tiempo, hablando por teléfono con una amiga mía, si no es una lástima que todo el “capital informacional” que se genera en esas interminables conversaciones que solemos tener las mujeres sobre el eterno tema de las relaciones se quede ahí, compartido unilateralmente entre dos o tres personas. Tal vez, me dije, es hora de que nuestras charlas de café comiencen a asumir una forma más funcional y que no sean sólo las empresas de telefonía las que se beneficien de las largas horas que invertimos en utilizar sus servicios...

¿Para qué existen los blogs, me pregunté? Leí por ahí que un blog es una suerte de diario íntimo en el ciberespacio (cosa que, claro, hace que lo de íntimo y privado sea bastante relativo). La gran diferencia es que los diarios personales tradicionales no admitían comentarios, y los blogs sí. De hecho, creo que la esencia de los blogs está en eso, en el ida y vuelta; en definitiva, los blogs existen para generar un intercambio (ok, admitamos que también para satisfacer ciertas necesidades narcisistas de sus creadores J). El intercambio, para mí, es fundamental para el aprendizaje. Y a mí me interesa aprender. Y también me interesa mucho escribir, la escritura para mí es también una forma de aprendizaje.

Cuando empecé a pensar en este blog, me parecía obvio que el tema central y excluyente iban a ser las relaciones amorosas. Enseguida vinieron las comparaciones. ¿Sería una especie de Sex and the city porteño, remplazando los manhatans por mate con facturas (virtuales, claro)?. Por supuesto, no quería que el blog se convirtiera en un consultorio sentimental, básicamente porque creo que todos tenemos preguntas y respuestas, no que las preguntas están de un lado y las respuestas de otro.

Igual... ¿no es muy rígido ya de entrada empezar a categorizar y delimitar? Yo que me la paso diciendo que no me gustan las categorías...Lo bueno de los espacios virtuales es que las cosas pueden mutar rápidamente. Esto empieza, efectivamente, siendo un blog para analizar, comentar, intercambiar ideas, opiniones, intuiciones, teorías (quién no tiene a esta altura alguna pequeña teoría acerca de las relaciones?), y bueno, después se verá cómo sigue...Por ahora, tengo ganas de jugar un poco a Carrie... no tengo una Ibook (snif), pero bueno...se hará lo que se pueda! J

Como se habrán dado cuenta, no creo en los lugares (auto)legitimados del conocimiento, porque el problema que presentan es que, cada uno a su manera y para reivindicarse, suele desprestigiar otros modos de conocimiento de forma más o menos solapada. Es lo que sucede, por ejemplo, con el psicoanálisis. Uno puede entrar en el juego y jugar, pero es un poco ingenuo (o cínico, según) pensar que ésa es la verdad de la milanesa...no creo que exista una verdad absoluta: existen fragmentos. O también: existe el conocimiento y el desconocimiento de las cosas. No recuerdo qué pensador decía que si la humanidad conociera el bien, no podría dejar de desearlo, y, claro está, de hacerlo. El problema, claro, es que no lo conocemos, más que en chispazos, más que en mínimas dosis...Disgresiones aparte, es cierto que muchas veces tenemos ideas prefiguradas, o estamos muy encerrados en nuestra propia percepción de las cosas, y es ahí donde la mirada del otro se torna muy valiosa. El tema es que ese otro no necesariamente tiene que ser un terapeuta, o un filósofo, o un gurú, o un programa televisión (no, por favor!). Vieron que los medios están llenos de gente que opina sobre las relaciones, y ahí el problema es caer rápidamente en lugares comunes y quedarse atascado ahí (ejemplo: nota en la Viva de hace un par de semanas: “Ya no hay hombres”). Es claro que los medios han perdido toda capacidad de análisis (si es que alguna vez la tuvieron, cuac!). Las notas que versan sobre las relaciones consisten básicamente en entrevistas, estadísticas y la opinión de una o dos personas “calificadas” (léase psicólogos y afines). ¿Aporte de eso? Nulo, práctiacamente. No son capaces de profundizar en esa hipótesis, de desmontarla, de saber leer los datos que tienen. La idea es, obviamente, que aquí no pase lo mismo: no quedarse con el dato, con la anécdota, con la experiencia, con la creencia (justificada o no), sino tratar de ir un poquito más lejos...

Lo bueno de los blogs (sí, otra cosa más!) es que contribuyen a desmitificar la noción de que el conocimiento es algo que nos baja de algún lugar y empezar a pensarlo como algo que podemos generar nosotros mismos, por poco que tengamos la inteligencia y las ganas para hacerlo. El único requisito para participar en este blog es, en consecuencia, ser una persona inteligente y con ganas de aportar al tema en cuestión.

1 comentario:

Roman dijo...

Tercer post que leo, tercer comentario que te dejo. Esto me gusta mas. Yo intuia que eras una tipa inteligente, pero claro, derrepente leia boludeces y me sentia decepcionado. Es interesante ver que compartimos muchas cosas... ademas de estar rodeados de diseñadores graficos, veo que te gusta pensar. A mi tambien, aunque a veces me da fiaca hacer el esfuerzo (a todos nos debe pasar, supongo). Me gustaria ver mas preguntas y menos afirmaciones en tu blog. Yo lo recorri del presente hacia el pasado y lo primero que lei estaba lleno de categorizaciones horribles y tajantes... Ahora leo este post y... me gusta que me hagas pensar. Eso me permite disfrutar de mi supuesta condicion de "machito ponedor", porque el pensar lava mis culpas. A mi me gustan las tetas con siliconas, de hecho tengo una novia que esta operada. Tanto me calientan las siliconas como el vertigo que me produce el estimulo del pensar. Mira que cosa, Eliana.

 
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